Nuevo Laredo llegó al cierre del periodo con una cifra que la administración municipal presenta como uno de sus principales resultados: la liquidación total de los 580 millones de pesos de deuda histórica que recibió al asumir el gobierno.
La deuda, que originalmente contemplaba compromisos financieros hasta el año 2032, fue cubierta antes de lo previsto mediante una política de disciplina financiera, manejo de recursos y una mayor recaudación municipal.
Durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas destacó que la administración decidió atacar el problema financiero sin detener el ritmo de inversión en la ciudad.
“Cuando llegamos al Gobierno Municipal, recibimos una deuda histórica de 580 millones de pesos. Desde el primer día lo tuvimos claro: no podíamos construir un Nuevo Laredo fuerte sobre finanzas débiles y gracias a una administración honesta y responsable, hemos liquidado por completo esa deuda histórica, y hoy podemos afirmar con orgullo que nuestro saldo es de cero”.
El dato cobra relevancia porque, de acuerdo con el propio gobierno municipal, pagar la deuda no significó reducir la inversión pública. Durante este periodo se destinaron más de 7 mil millones de pesos a obra pública, con más de mil 600 obras realizadas en diferentes sectores de Nuevo Laredo.
Las inversiones abarcaron infraestructura vial, hidráulica y sanitaria, además de proyectos deportivos, educativos y de recuperación de espacios públicos.
La administración también atribuyó parte del resultado a la respuesta de los ciudadanos ante las campañas de recaudación y al cumplimiento del pago de sus contribuciones.
El argumento del gobierno municipal es que una mayor disposición de los ciudadanos a pagar impuestos y derechos estuvo relacionada con la percepción de que esos recursos regresaban a la ciudad en forma de obras, servicios y acciones concretas.
Canturosas resumió la estrategia de su administración con una frase:
“Mientras pagamos deuda, también construimos. Mientras ordenamos las finanzas, también llevamos obras. Mientras cuidamos el dinero del pueblo, también transformamos la ciudad”.
Con la deuda histórica liquidada, el municipio sostiene que ahora cuenta con mayor margen financiero para enfrentar los próximos años, sin cargar con los compromisos que originalmente se extendían hasta 2032.
El reto, sin embargo, será mantener ese equilibrio: conservar unas finanzas sanas mientras Nuevo Laredo continúa demandando inversión en infraestructura y servicios públicos.

