Hoy, 4 de julio, se cumplen 130 años del nacimiento de Marte Rodolfo Gómez Segura, uno de los personajes más influyentes en la historia política, agrícola y cultural de Tamaulipas y de México.

Nacido en Reynosa el 4 de julio de 1896, Marte R. Gómez destacó como ingeniero agrónomo e hidráulico, político, diplomático, escritor y promotor del deporte y las artes. Su trayectoria lo convirtió en una de las figuras más sobresalientes del México posrevolucionario y en uno de los tamaulipecos con mayor proyección nacional.

Egresó de la entonces Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo. asimismo cursó estudios en la Soborna en París, Francia, especializándose en temas de crédito agrícola y reforma agraria. Su preparación profesional lo llevó a participar, como militar, en la revolución de Emiliano Zapata, en la que estableció el funcionamiento de las comisiones agrarias y estudió la situación prevaleciente en el Estado de Morelos hacia 1915.

Años después dirigió la Escuela Nacional de Agricultura durante su establecimiento en Chapingo, impulsando su consolidación e invitando a Diego Rivera a realizar los murales que hoy forman parte del patrimonio artístico de la institución. Posteriormente amplió sus estudios en Francia, especializándose en mutualidad, crédito agrícola y reforma agraria.

Convencido de que el desarrollo nacional dependía del fortalecimiento del campo, participó activamente en la formulación de políticas agrarias durante las primeras décadas del siglo XX. Fue Secretario de Hacienda durante el gobierno de Abelardo L. Rodríguez, Secretario de Agricultura y Fomento en las administraciones de Emilio Portes Gil y Manuel Ávila Camacho, diputado federal, senador por Tamaulipas, gobernador del estado entre 1937 y 1940, embajador de México en los Países Bajos, Francia y Suiza, además de representante del país ante la Sociedad de Naciones.

Como gobernador impulsó importantes obras de infraestructura, promovió la modernización agrícola y fortaleció el desarrollo deportivo del estado. Durante su administración fue inaugurado el estadio que hoy lleva su nombre en Ciudad Victoria, símbolo de su compromiso con el deporte y la formación de nuevas generaciones.

En 1963 se creó la Aseguradora Nacional Agrícola y Ganadera con el propósito de instituir un sistema de beneficio para el campo y considerándose un sistema viable, se nombró al afamado agrónomo Marte R. Gómez para dirigirla.

Su visión trascendió la política. Fue miembro del Comité Olímpico Internacional y presidente emérito del Comité Olímpico Mexicano, además de respaldar decididamente la candidatura que permitió a México obtener la sede de los Juegos Olímpicos de 1968.

Paralelamente se convirtió en un importante mecenas del arte mexicano, reuniendo una destacada colección de obras de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Dr. Atl y otros grandes exponentes de la pintura nacional. También escribió 46 libros sobre agricultura, economía, historia, política y la Revolución Mexicana, entre ellos La reforma agraria de México. Su crisis durante el periodo 1928-1934 y Pancho Villa. Un intento de semblanza.

Marte R. Gómez falleció el 16 de diciembre de 1973 en la Ciudad de México. Sus restos descansan en la Rotonda de los Tamaulipecos Ilustres, mientras que su legado permanece en instituciones, obras públicas y políticas que contribuyeron a modernizar el campo mexicano y fortalecer el desarrollo de Tamaulipas.

En Tamaulipas, su legado sigue vivo. Su nombre distingue al histórico Estadio Marte R. Gómez, de Ciudad Victoria, uno de los recintos deportivos más emblemáticos del estado, así como a la Presa Marte R. Gómez, conocida también como Presa El Azúcar, una de las obras hidráulicas más importantes para el desarrollo agrícola del norte de la entidad. Asimismo, numerosas escuelas, bibliotecas, avenidas e instituciones educativas llevan su nombre como reconocimiento a un hombre cuya visión contribuyó al progreso del campo mexicano, la educación, el deporte y el desarrollo de Tamaulipas.

A 130 años de su nacimiento, Marte R. Gómez continúa siendo recordado como uno de los tamaulipecos más ilustres, un reynosense cuya visión del desarrollo agrícola, la educación, la cultura y el deporte dejó una huella permanente en la historia de México.