Tomás Yarrington Ruvalcaba, exgobernador de Tamaulipas (1999-2004), fue deportado este miércoles a México por el gobierno de Estados Unidos, tras cumplir una sentencia por lavado de dinero. Yarrington, de 68 años, fue entregado en el cruce fronterizo entre Tijuana y San Isidro a elementos de Interpol México y posteriormente trasladado al penal del Altiplano, en el Estado de México.  

En abril de 2017, Yarrington fue detenido en Florencia, Italia, mientras viajaba con documentos falsos. Posteriormente, en abril de 2018, fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por lavado de dinero y otros delitos. En marzo de 2023, se declaró culpable de aceptar más de 3.5 millones de dólares en sobornos, utilizando estos fondos para adquirir propiedades en Estados Unidos de manera fraudulenta.   

Originalmente, Yarrington fue sentenciado a nueve años de prisión, con una fecha de liberación prevista para diciembre de 2025. Sin embargo, su defensa logró que se reconociera el tiempo que pasó detenido en Italia antes de su extradición, lo que adelantó su liberación al 9 de noviembre de 2024.  A pesar de esta fecha programada, fue liberado anticipadamente en julio de 2024.  

Tras su deportación, Yarrington enfrenta en México acusaciones por delitos contra la salud y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La Fiscalía General de la República (FGR) ha indicado que continuará con los procesos legales correspondientes.

La deportación y detención de Yarrington en México reavivan el debate sobre la corrupción en altos niveles de gobierno y los vínculos entre políticos y el crimen organizado. Su caso es emblemático de los desafíos que enfrenta el país en materia de justicia y rendición de cuentas.