Por: José Inés Figueroa Vitela

Con la puntería afinada, el segundo debate de los candidatos al Gobierno de Tamaulipas resultó en más acusaciones, más dichos, chistes y también más definiciones en materia de propuestas de algún apartado.

Hasta el organizador Instituto Electoral de Tamaulipas puso su cara dura y el moderador no pudo reprimir una risotada frente a las ocurrencias de los comparecientes.

Con un entorno aislado por vallas metálicas precisamente custodiadas por policías ataviados de antimotines, se caracterizó la introducción al segundo debate de los candidatos al Gobierno de Tamaulipas.

Desde temprano ya la Comisión organizadora del IETAM había dispuesto aislar los contingentes repartiendo la plaza Hidalgo, contigua al recinto del Teatro Juárez, en porciones reservadas para los simpatizantes de cada partido y el independiente.

El candidato del PAN Francisco Javier García de plano se apersonó temprano, con una hora de anticipación, en el lugar del debate por lo que fueron pocos quienes lograron verle en su acceso.

Dispuesto tenían ya desde antes la presencia del dirigente nacional de su partido, Ricardo Anaya, con quien saldría en una conferencia para declararse ganador y un mitin posterior «de festejo».

Del Movimiento Ciudadano, Gustavo Cárdenas llegó «a contra-ruta», de sur a norte, por la plaza, a diferencia del resto de los aspirantes.

Hasta a los periodistas se les impidió entrar a la calle y banquetas circundantes al acceso de los de batientes, que estaban custodiadas.

Algunos aspirantes se bajaron en la esquina para atender las entrevistas, como el independiente Francisco Chavira y el de MORENA Héctor Martín Garza igual condenando los obstáculos al ejercicio de los periodistas.

Jorge Valdez el perredista iba a hacer lo mismo pero al paso le volvió a salir La Mayra con una pancarta tachándolo de abusivo y se siguió de largo sobre la camioneta lejos de incomodidades.

El priista Baltazar Hinojosa también había entrado «por la libre» pero regresó a salud a los reporteros ondeando risueño una gran bandera con sus emblemas.

El debate propiamente dicho lo inició otra vez el panista lanzando acusaciones contra el priísta y coleando su exposición unos segundos con algunos esbozos de propuesta hablando de «alternancia pacífica» y recuperar la confianza que genere inversión y empleo

El tema era el de la gestión gubernamental y el desarrollo económico.

Al panista siguió Valdez, del PRD en el mismo tomo aclamando a l memoria colectiva, dando calidad de huecas a las palabras de su antecesor cuando ya fue probado con el gobierno más corrupto, violento e ineficaz que encabezó en Reynosa, como el priísta en Matamoros, dijo y volvió a equipararlos como iguales, mostrando fotos de camionetas con emblemas de ambos estacionadas contiguas y otra donde aparecen juntos.

Ahora el priísta Baltazar solo dedicó unos segundos en la segunda de sus siete exposiciones para responder a una alusión del panista, agradeciendo el reconocimiento que le hizo como economista, lo que, asentó, no podía devolver «porque careces de ideas», le expresó.

El priísta comprometió en entrada un gobierno abierto, recto, honesto y eficaz, que atienda y donde la gente sepa en qué se invierte cada peso del presupuesto.

«Habrá cárcel para los corruptos y los delincuentes», sentenció.

El panista se la pasó acusando al priísta y los demás candidatos a ambos tachándolos de lo mismo.

Visos de tragedia los clamores del de Encuentro Social por la pobreza y desesperanza que reptió ha encontrado por todo el Estado y el señalamiento del perredista sobre hechos recientes que pondrían a la delincuencia organizada atrás de la campaña del PAN.

La risa asaltó hasta al periodista Fructuoso Sáenz, moderador del encuentro, cuando el perredista Valdez y el independiente Chavira se tacharon de homosexuales.

Valdez hablando de gobierno plural repartió el hipotético gabinete estatal entre políticos de todos los partidos y reservó un «Enlace con la Comunidad Léscico-Gay» a Chavira y este le dio la bienvenida «a este sector».

Las gracejaras estuvieron desde la presentación, cuando a la toma de cada candidato de las cámaras a su mención, Gustavo Cárdenas gesticuló un «a huevo».

Luego le dedicó la canción de Chicoché «Quen Pompó» al panista al repaso de sus costosas propiedades en Soto La Marina, La Isla del Padre y Mission, Texas.

Terminado el debate el dirigente nacional panista que había estado en el debate como apoyo a su candidato y el abanderado priísta Baltazar Hinojosa Ochoa, celebraron y dictaron conferencia de prensa.

Anaya dijo que Cabeza ganó el debate y Rafael González Benavides, dirigente estatal priísta, que el candidato propio.

Baltazar Hinojosa Ochoa se declaró contento por el resultado del encuentro, agradeció el acompañamiento de la gente y se declaró listo y dispuesto por si «alguien» quiere otro debate «para darle otra vez» con propuestas verdaderas.

“…Siempre y cuando me autorice el dirigente de mi partido”, acotó.